sábado, 29 de octubre de 2011

Puerta grande y homenaje para... MI FAMILIA

Parecen ya tiempos lejanos, ayá por el mes de diciembre alzaba la voz en un restaurante para proclamar a viva voz mi sentir en los cuatro años de carrera, un sentir que en ese día me llenó de gozo y de satisfacción al ver que, los que empezaron siendo compañeros de clase, por aquel entonces se habían convertido en amigos de verdad...

Pues bien, hoy, jornada de reflexión, y de mucho hielo en las múltiples contusiones que tengo en mi cuerpo, he decidido sentarme frente al ordenador y dejar rienda suelta a mis pensamientos, que mediante mis dedos, irán plasmando poco a poco lo acontecido ayer 28 de Octubre de 2011, día que será recordado por algunos como el día en el que vieron una vaca por primera vez, por otros será el día donde recibieron el primer topetazo de una vaca, para otros el día en el cual se dieron cuenta de que no son invisibles y que no pueden traspasar las tablas, o será recordado como el día en el que Vicen descubrió lo que era una alpaca de paja.

Previo a la llegada a la finca, un humilde vendedor de carne estuvo a punto de jodernos el día asegurándonos que el billete de 50 euros que llevábamos en la mano era mas falso que el graduado escolar de Ferchu pero he de decirte amigo vendedor, que ayer no era el día de amargarnos la existencia y no lo conseguiste

Corrían las 13 horas de dicho día cuando hacíamos aparición en la finca situada en Casalgordo, una multitudinaria localidad donde sólo vivía un habitante para enfrentarnos a una manada de reses dispuestas a darnos caña y, sobretodo, a ser partícipes de nuestras risas y buen hacer...

Con gran conocimiento del tema desechamos las reses que vimos mas flojas basándonos técnicamente en un baremo muy popular como es el del "tamaño" de dichos animales. Justo después, bajamos a la plaza y empezaron los rituales típicos de cada recortador... la sonrisilla del que está nervioso y no puede disimularlo, el giñe del que no se va a saltar, la confianza del que la está esperando y luego corre... una estampa digna de ser grabada pero no dio tiempo para más y ahí estaba ella....

Denominada por todos como "Ostias que es la mas grande" hacía su aparición en el coso taurino y con ella vinieron los primeros recortes y las primeras carreras... hasta que llegamos al primer momento reseñable de la tarde... 90 kilos de peso, poco pelo en la cabeza, una vestimenta bastante llamativa, mas miedo que once viejas... "El Fanegas" salió al ruedo decidido a hacerle un recorte memorable pero no a la vaquilla sino a la tabla, el fiera salió corriendo, vio la embestida del bravo animal y apretó el culo como nunca en su vida, tanto fue así que al ver que la tabla se interponía en su camino no dudó en saltarla ejecutando un mortal con tirabuzón invertido cayendo todo lo largo que es fuera de la plaza... su cara de satisfacción fue tal que, pese al tremendo traspiés que había sufrido, tuvo fuerzas para poder levantarse y asegurar a los presentes que no se había hecho ningún daño, aunque por dentro estaba deseando morir pero este chico es de otra pasta, es de pasta torera y aparte es de Cuenca que eso importa mucho...

Recorte por ayí, recorte por ayá, el genio de la capea conocido por todos como Raúl deleitaba a los ayí presentes con sus habilidades taurinas y la vaquilla dio a su fin...
Tras un ataque de terquedad por parte de Darío y "El mono" (mas adelante sabremos el porqué de su apodo) los ayí presentes degustaron un arroz exquisito, calentito y que nos dio fuerzas para afrontar lo que se nos venía encima que no era poco...

Salió entonces la segunda de la tarde: "La que dio juego" una vaca que hizo relamerse los dedos a todos los ayí presentes pues era de una nobleza sublime y de una casta encomiable pues ayí atizaba a todos los que se ponían por medio, respondiendo a cada llamada y cada toque de los bravos toreros que ayí se dieron cita.

Fue entonces cuando sucedió lo inevitable, un cara a cara, un tú y yo, sólos, el toro y yo frente a frente... se arrancó de muy mala manera, yo calculé perfectamente la velocidad y distancia de la vaca y efectué el recorte en parado, denominado en términos taurinos como "quiebro" el cual salió a la perfección, apuradísimo, sintiendo el lomo de la vaca, tanto que me quedé sintiéndolo hasta que la misma vaca decidió aguarme la fiesta y darse a una velocidad rapidísima, tanto que hizo que de la arrancada resbalara y cayera al suelo, indefenso, a merced de la vaca...
Se paró el mundo y estábamos ella, yo y la plaza... su cuernecito todavía inocente se dirigía directamente a la cara, el túnel estaba ahí, la luz al final cada vez mas cerca pero un acto de reflejos y de arrojo por parte de mi familia, que salió velozmente al quite, evitó la desgracia... después de ello se fue y ayí quedó todo zanjado entre la vaca y yo.

Era el momento de la alpaca, Vicen, totalmente contrariado se preguntaba qué era una alpaca de esas y ayí entendimos que no se trataba de ignorancia, sino de un chaval al que todos debemos ayudar...

Salió la tercera: "La Canela" una vaca parda en esfuerzos pero con mas mala idea que caballete cuando ve una espalda, hizo acto de presencia en la plaza, acompañada por la incesante presencia de un perro al cual mas de uno intentó apartarlo de la plaza pero no era posible... esta vaca era mas traicionera que los camellos de Ferchu e hizo que nuestros conocimientos taurinos quedaran en evidencia al no sacarle el jugo que verdaderamente tenía la misma.

Y llego el momento de la última de la tarde: "Ratoncilla" una vaca que tenía mas ganas de salir de toriles que Aída de ver el cortejo del galapago, salió decidida y provocó que Cesar adoptara la posición base de la capea para él: amarrado a los palos de la barrera cual mono a su platanejo.
sabíamos que ésta iba a dar mucho de qué hablar, por ello fue por lo que Rafa, mas fumao que tres se subió a la alpaca de paja y no paraba de dar vueltas sobre sí mismo como si fuera un tiovivo hasta el punto de marearse y bajar el centro de gravedad para asegurarse de que estaba dentro del mundo...
Y salió la vena torera de dos de los presentes: "El niño de la Capea" y "El Gitano de los chinos" se retaron en un mano a mano antológico, que pasará a formar parte de la hemeroteca taurina de éste nuestro país... dos estilos distintos: por una parte el temple, la sutileza, el saber hacer de el niño de la Capea el cual deleito a los presentes con unos primeros pases magistrales, bajando la mano, haciendo humillar al toro, sin miedo a nada, recuperándose de su aparatosa semi-cogida que había sufrido antes, deleitando al compás de olés al tendido, disfrutando cada pase como si fuera el último...

Pero ahí apareció El gitano de los chinos, con un estilo mezcla de dos figuras antológicas, Manolete y José Tomas fueron sus estandartes, cogió el capote, se colocó bien recto frente al bravo novillo y le asestó tres pases antológicos... individuales, pausados, uno tras otro, mas quieto y recto que una cerilla, llevaba al toro donde él quería, él mandaba sobre todos ayí y en esos momentos. Fijeza, arrojo y determinación, esos fueron los tres estandartes de dicho torero que provocó locura en el tendido, petición de oreja, petición de hijo incluso por parte de algunas féminas un poco desatadas provocaron en los ayí presentes unas carcajadas inmensas, todo ello por ver a ese trozo de mierda darle unos pases a la vaca sin denotar miedo alguno.
El niño de la capea intentó responder y como se suele decir... "fue a por lana y salió trasquilao"
un pase, dos y al tercero la vaca se cerró en banda, arroyó al valiente torero y saltó por encima de él pisoteándolo como si fuera un trapo... otra vez la familia estuvo rápida y al quite, cosa que evitó una desgracia mayor...


Finalmente los tres toreros salieron por la puerta grande entre vítores de alegría y con la faena bien hecha, sabiendo que ayí mismo, en aquel lugar nació un grupo de estreñas del toreo que próximamente estarán en un instituto dando lecciones de grandeza a sus alumnos pero que serán recordados como la familia que me quiere tal y como soy.

"Muchas gracias por todo y por lo que nos queda"


Les saluda un humilde escritor

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